jueves, 9 de febrero de 2017

Decisivamente emocional

Es curioso decir que todos los días tomamos decisiones desde que empezamos el día, al decidir que desayunar y elegir llegar al trabajo en bus o de forma particular, hemos decidido hacerlo en todas las formas, desde qué metas alcanzar a corto y largo plazo hasta cuántos hijos quisiéramos tener en el futuro, de seguro en algún momento te preguntas algo similar a  “¿Por qué elegí ello y no aquello?” o “¿Será esto una decisión adecuada?”.



Decidir no es más que elegir una opción dentro de un conjunto de alternativas, y cuando hay que elegir una de ellas, se toma de manera emocional: “Las personas deciden por lo que sienten, sienten por lo que piensan y piensan por lo que perciben”[1].  Suena muy esotérico pero es una mezcla de percepción más experiencias vividas, todo muy subjetivo. Además, influye el escenario donde se realiza. Por ejemplo, imagínate que hoy es tu aniversario de bodas y lo olvidaste por completo, te encuentras con tu esposa en un centro comercial y deciden comprar algunas cosas, cuando ella te mira a los ojos y con un presente en las manos te dice: “Amor, toma este presente por esta fecha tan importante que cumplimos”, luego de sudar frío por varios segundos y tener la cara pálida, pensarás en reparar el daño y comprar un regalo lo más pronto posible, de seguro será en la primera tienda dentro de un radio no mayor a 100 metros, no tienes opción de comprarlo mañana o pasado, ya sabes con quién dormirá “bobby”, la mascota de la casa.



El caso anterior es un gran ejemplo de como los CEO’s de las empresas toman decisiones con mucha menos información y con un mínimo de tiempo. Tomar decisiones en condiciones ideales, con todas las variables bajo control y sin presión, es una utopía. Un buen gerente decide con firmeza; decide sin saberlo todo, decide midiendo el alcance del impacto, decide pensando en la gente, intuye, relaciona, infiere-Todo- en tiempo récord.[2]



Sucesos coyunturales también pueden influir sobre la toma de decisiones, imagínese que usted quiere pedir un ascenso en su trabajo y horas antes, su jefe tuvo un accidente vehicular donde el que ocasionó esto se dio a la fuga, además que al llegar al centro laboral perdió las llaves del auto y se manchó la camisa con café, usted deberá preguntarse si realmente es un buen momento para pedir el ansiado aumento. Se da cuenta que las emociones pueden ser decisivos para tomar una decisión, la parte racional queda un poco desplazada cuando existen dichos sucesos, quizás usted podría cerrar un negocio horas después de un triunfo de Perú el cual llevaría al mundial Rusia 2018, vaya sueño. Las empresas cerveceras crean el ambiente de fútbol e indican acompañar en esos momentos importantes, el marketing es espectacular aquí.



En Uruguay se pudo demostrar mediante un experimento que el fútbol puede ser influyentemente emocional con partidos de fútbol decisivos, entre los dos equipos más importantes del país; Nacional y Peñarol. Estos equipos tienen las expectativas de ganar casi todos los encuentros, pero cuando no lo hacen sufren de frustración. Se evidenció que después de estos partidos existían más denuncias policiales en las seccionales de Montevideo, estos resultados sugieren que la frustración es una variable muy fuerte al tomar decisiones.[3]



¿Nuestra adolescencia y juventud influye sobre las decisiones que tomamos hoy? Es muy probable que sí, ya que cuando las tomamos, combinamos todas nuestras experiencias vividas y sobre ello elegimos la que sentimos que es mejor. Como dato adicional, un estudio realizado a jóvenes universitarios entre 18 y 29 años concluye que la experiencia emocional y el tipo de consumo de alcohol influyen sobre la toma de decisiones.[4]

Este artículo no pretende indicar que las decisiones sólo son de manera emocional, tiene de racional por nuestra naturaleza, pero en cada escenario y con todas las variables suele pesar más uno que otro, una mezcla de todo lo comentado y muy subjetivo.

En este preciso instante, luego de leer el artículo. ¿Es un buen momento para tomar decisiones?

Bualáaa...



[1] Inteligencia emocional en la toma de decisiones (URL) : http://www.iedge.eu/silvia-ahumada-inteligencia-emocional-en-la-toma-de-decisiones
[2] Rovayo, G. (2015). Decidir en incertidumbre, un auténtico arte de los CEO. IEEM Revista De Negocios, 30-32.
[3] MUNYO, I. (2014). Dime cómo te sientes y te diré qué decisión vas a tomar. IEEM Revista De Negocios, 26-27.
[4] Michelini, Y., Acuña, I., & Godoy, J. C. (2016). Emociones, toma de decisiones y consumo de alcohol en jóvenes universitarios. Suma Psicológica, 23(1), 42-50. doi:10.1016/j.sumpsi.2016.01.001